domingo, 29 de abril de 2012

Política 2.0

Los ciudadanos reclaman hoy un acceso directo, sencillo e inmediato a sus políticos y gobernantes. La política 2.0 es precisamente la herramienta que permite dar respuesta a esta demanda democrática. El uso de internet y las redes sociales ha conducido a un cambio radical en la relación de los políticos con la ciudadanía, permitiendo a través del gobierno electrónico o la administración digital, ofrecer a los administrados una vía de resolución rápida y eficaz de sus gestiones burocráticas, así como mejorar la representación, la transparencia y la rendición de cuentas ante los ciudadanos. La política 2.0 ofrece algo que resulta definitivamente distinto: la interacción y la bidireccionalidad.

El diálogo es consustancial a la democracia y las redes sociales son una de las herramientas democráticas más útiles para ejercitarlo. Los ciudadanos escuchan, hablan, opinan y participan en tiempo real a través de ellas, permitiendo de una forma sencilla y directa, que cualquiera pueda dirigirse a sus representantes. Según Cristina Cifuentes, la política 2.0 no sustituye a la democracia pero la mejora y complementa.

El gobierno abierto y la administración electrónica permite satisfacer la demanda ciudadana de transparencia y construir administraciones cercanas con auténticas “paredes de cristal”.



Participación



Las redes sociales tienen la fuerza de la opinión colectiva, pero son esencialmente una forma de participación política individual y sin intermediarios, son sinónimo de libertad, lo que desde luego les otorga una indiscutible calidad democrática. La participación es la palabra que definirá la política del siglo XXI. Los ciudadanos confían en sus representantes para hacer aquello que recibieron como mandato en las urnas, pero no se resignan a ser meros espectadores durante cuatro años, quieren que les escuchen, respondan y expliquen porque se hacen las cosas de una forma y no de otra.

Las redes sociales no son sólo una oportunidad distinta de transmitir un proyecto, o de contrastar y debatir unas ideas. Las redes sociales ofrecen las oportunidad de que los políticos sean mejores, más cercanos, que escuchen y aprendan de un mayor número de ciudadanos y por tanto se reduzca la distancia que hoy separa a los ciudadanos de una clase política, distante y distinta, de la ciudadanía.



Un partido abierto a la sociedad, en el siglo XXI, tiene dos retos que definen la política 2.0: transparencia y participación.